Algo importante y de mucha utilidad en cualquier organización es la capacidad comunicativa interna y externa; ya sea verbal, visual o escrita; ya sea partiendo de los mandos más altos de la organización o de los mandos más bajos; siendo muy importante la circulación de la comunicación, de cómo se logra y se busca.
Pero en esta oportunidad trataremos aspectos comunicativos interpersonales, basados en la capacidad de poder comunicar “no importa qué”, ya que nos basaremos en una teoría que intenta poder llegar más allá de lo que se conoce, partiendo de lo que es importante y no siempre se tiene en cuenta en los procesos comunicativos básicos y muy conocidos de la comunicación.
Por lo tanto en la necesidad de encontrar una mejor explicación de los procesos comunicativos hemos llegado a una serie de dichos que se han convertido con el paso del tiempo en lo que hoy se denomina : “Teoría del Espejo – para las Comunicaciones Interpersonales”.
La misma consiste en visualizar de manera virtual la idea de que hay entre el Emisor y el Receptor de cualquier tipo de comunicación un simple espejo. Este simple objeto reflector nos tiene que dar la idea de que entre medio de estos (Emisor y Receptor) hay una simple imagen reflejada, la de nosotros mismos, la de nuestros gestos, la de nuestros movimientos que reflejan lo que dentro de cada uno de nosotros sentimos, pensamos y queremos, ya sea lograr o decir.
Entonces podemos seguir analizando lo que sucederá con este simple reflejo, diciendo que de ninguna manera el otro puede ver más de lo que nos limitaremos a reflejar y no puede ver más de lo que nos limitamos a decir.
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